Se paga con tarjeta y sin salir de la web. El formulario de la tarjeta lo pone Stripe dentro de la propia página: esos datos no pasan por nuestros servidores en ningún momento.
Las facturas
Cada cobro genera una factura con su número y su PDF descargable, a nombre de la entidad y con su CIF. Los datos fiscales se ponen una vez desde la pantalla de facturación y se cambian cuando haga falta. En la lista, cada factura sale como pagada, abierta o anulada: una anulada no se debe, y por eso no se enseña como pendiente.
La tarjeta
Se guarda al contratar y se puede cambiar cuando queráis. Al cambiarla no se cobra nada: se valida y se queda para las próximas facturas. Es la misma que usa la recarga automática, si la tenéis encendida.
Si un cobro de renovación falla, los créditos del plan dejan de gastarse hasta que la suscripción vuelva a estar al día. Los que hubierais comprado en una recarga siguen siendo vuestros: se pagaron aparte y no dependen de la mensualidad.
La facturación solo la ve y la toca quien administra la entidad. El saldo de créditos lo ve cualquiera del equipo, que para eso hace falta antes de pedir un análisis.
Los precios de cada plan están en la página de precios y resumidos en los planes.