La Biblioteca es donde viven vuestros archivos: un árbol de carpetas de la entidad, con subir, crear carpetas, renombrar, mover arrastrando, buscar y descargar. Lo que sube una persona lo ven las demás de la entidad.
Cada subvención tiene la suya
Al dar de alta una subvención se le crea su carpeta dentro de Subvenciones, con el nombre de la convocatoria. Ese nombre se fija al crearla y no sigue al del proyecto: renombrar un proyecto no puede mover de sitio los papeles de nadie.
La pestaña Documentos de una subvención es esa misma carpeta, no una copia. Lo que subas desde ahí lo ves igual entrando por Biblioteca. Tener dos sitios obligaría a decidir en cuál va cada papel, y la respuesta cómoda —en los dos— es la que garantiza que uno se quede viejo.
No es lo mismo que Mi entidad
En Mi entidad va la documentación que se repite en cada solicitud —estatutos, CIF, memoria de actividades, certificados de estar al corriente, poder de representación—, ordenada por categorías y con hasta tres archivos en cada una, para poder guardar el de este año y el del anterior. La Biblioteca es para todo lo demás.
Los límites y el cuidado
- Hasta 2.000 archivos por entidad y ocho niveles de carpetas.
- Hasta 25 MB por archivo.
- Los archivos se guardan en un almacén privado y se sirven con enlaces que caducan: una dirección copiada de la barra del navegador no sigue abriendo vuestros estatutos dentro de un mes.
- Se abren dentro del navegador los PDF, las imágenes y el texto plano; el resto se descarga, porque abrir según qué archivo dentro de nuestro dominio sería un agujero de seguridad.