Justificación es una pestaña de cada subvención y sirve para lo de después: cuando ya está concedida y hay que demostrar en qué se gastó el dinero y qué se hizo con él. Tiene las dos mitades del informe final, y van juntas porque se entregan juntas.
La económica: las facturas
Cada factura se apunta con proveedor, CIF, concepto, partida del presupuesto aprobado, importe, fecha de la factura y fecha de pago. La suma de lo apuntado se enseña contra lo concedido, para saber cuánto llevas justificado sin echar la cuenta a mano.
La fecha de pago no está ahí por completar. Casi todas las bases exigen que el gasto esté pagado dentro del periodo, no solo facturado: una factura de diciembre pagada en febrero es un reparo. Mientras no la pongas, la fila sale marcada como sin pagar.
La técnica: las actividades
Lo que de verdad se hizo, actividad a actividad: su nombre y su descripción, los beneficiarios previstos y los alcanzados, el indicador y con qué se demuestra —listas de firmas, fotos, encuestas—, y una casilla de hecha.
Las dos cifras de beneficiarios y no solo la segunda, porque la desviación entre lo previsto y lo alcanzado es exactamente lo que pregunta el informe final. Y por actividad, no sobre el total de la subvención: ese porcentaje no significaría nada.
El plazo
La fecha límite de justificación se pone en la pestaña Solicitud, y es la que más dinero cuesta olvidar: justificar fuera de plazo obliga a devolver la subvención entera con intereses. Cuando quedan catorce días o menos, la ficha lo avisa arriba, y el plazo sale también en Tareas.