En Tareas hay una sola lista con todo lo pendiente de todas vuestras subvenciones a la vez, ordenada por cuándo toca y no por a qué subvención pertenece. Dentro conviven dos cosas distintas, y conviene saber cuál es cuál.
Las tareas tienen casilla
Son las que alguien escribe. Unas las escribís vosotras; otras aparecen solas: al dar de alta una subvención se copia la documentación que piden sus bases, si esa convocatoria ya ha pasado por la lectura con IA. Cada tarea puede llevar fecha, la persona de la casa que la lleva y una nota.
Los plazos no
Presentar antes de que cierre la convocatoria, la resolución que se espera, el plazo para alegar y la fecha de justificación no se guardan en ninguna parte: se calculan de las fechas que ya tiene cada subvención. Es a propósito. Guardarlos crearía dos verdades —corriges la fecha en la ficha y la tarea sigue diciendo la de antes—, y una lista en la que un plazo miente una vez ya no la mira nadie.
Por eso un plazo tampoco se marca como hecho: se cierra haciendo la cosa. El de presentar desaparece cuando mueves la subvención a «Enviada»; el de alegar, cuando pones la fecha de presentación en la pestaña de Alegaciones.
Todo se agrupa por lo cerca que está: atrasado, hoy y mañana, esta semana, este mes, más adelante y sin fecha. Los cortes son por días y no por semanas de calendario, para que «esta semana» signifique lo mismo un lunes que un viernes.
Dentro de la ficha de una subvención tienes la misma lista, pero solo la suya, en su pestaña de Tareas. Ahí las hechas se ven tachadas y se pueden ocultar: esa lista no es de pendientes, es el expediente de lo que pide esa convocatoria, y lo entregado importa tanto como lo que falta.