Los avisos son lo que se ha movido en lo que ya os importa: las convocatorias que habéis guardado, las que estáis gestionando y los programas que seguís. Esa es la regla que evita el ruido. Una convocatoria nueva que os encaja no genera un aviso —eso sale en Guardados—; los avisos son para lo que no puede esperar.
De dos sitios distintos
Unos son cambios en la convocatoria. Cada madrugada se vuelve a pedir la ficha de todo lo que sigue vivo y se compara con la que teníamos, y solo se compara lo que tiene consecuencias: el título cambia de acentos cada dos por tres, y avisar de eso enseña a ignorar los avisos.
- Cambia una fecha: se mueve el cierre, aparece o desaparece una fecha, empieza el plazo o cambia cómo se cuenta.
- Se abre el plazo de solicitud de una convocatoria que estaba cerrada.
- Cambian las bases: un anuncio nuevo en el boletín —que suele ser una corrección o una ampliación—, un documento nuevo o modificado, un presupuesto que sube o baja, o un cambio en el enlace a las bases o en la sede electrónica donde se presenta.
- Hay resolución y vuelve a convocarse, que es lo que llega un año después si seguís el programa y no solo la edición de ese año.
Los otros son recordatorios de vuestras propias fechas: que cierra lo que seguís, que se espera la resolución, que vence el plazo para alegar o que se acerca la justificación. Se calculan cada mañana con las fechas que ya tenéis en Gestión subvenciones, y cada hito avisa una sola vez: «cierra en 7 días» se manda un día, no siete.
La campana y la pantalla
La campana de la barra de arriba lleva el número de los que quedan sin leer y enseña los últimos al pulsarla. La pantalla de Avisos tiene lo mismo con sitio: el histórico entero, los interruptores y el botón de marcarlos todos como leídos. Cada aviso lleva a donde ha pasado la cosa y al pulsarlo se marca como leído.
Lo leído lo es para toda la entidad, no solo para ti. Si tu compañera ya lo ha visto y ha movido la fecha, no hace falta que te salte a ti también: esto es un espacio de trabajo compartido, no una bandeja de entrada. Por eso debajo pone quién lo vio.